El Ayuntamiento de Barcelona es pura bondad, son buenísmos, que diría mi amigo Luis. La cuestión es velar por todos nosotros.
Cada mes recibimos una revistilla editada por el Ayuntamiento, una sobre Barcelona y otra sobre el Barrio o Distrito en el que se reside, en mi caso Sants-Montjuïc. En este panfleto autobombero, cada mes aparece una encuesta a 6 ciudadanos del barrio en que se les pregunta que opinen acerca de una pregunta hecha por el periodista de turno.
Estas son las preguntas y respuestas de los últimos cuatro meses.
Diciembre 2008:
Quina és la seva opinión sobre les activitats que s'organitzen al districte per celebrar el Nadal?
Las respuestas son todas de la línea:
em semblen molt bé, m'agrada molt que es fomenti la vida de barri, és un ambient molt maco, etc.
Buenísmo recíproco por parte de todos y aquí paz y después gloria.
Noviembre 2008:
Sap que l'ajuntament dóna ajuts per instal·lar ascensors als edificis que no en tenen?
Y los buenos conciudadanos contestan:
és una proposta molt bona, és una iniciativa molt necessària, molt bona idea, ho trobo molt bé, blablabla...
Que majos somos todos.
Pero en octubre y septiembre llegamos al esperpento:
Octubre 2008:
Què li sembla que els carrers tinguin més espais per a vianants?
Claro, a todos les (nos) parece muy bien:
Molt bé, és fantàstic, me parece muy bien...
Septiembre 2008:
Què li sembla que es facin equipaments entre els quals una residència i un centre de dia?
A qué desalmado le parece mal que se invierta en salúd y en la tercera edad? Respuestas:
em sembla molt bé, perfecte, estic d'acord...
De vez en cuando algún No estoy del todo de acuerdo. Nada, una oposición inexistente. Quizás las respuestas hubieran sido otras si las preguntas fueran del tipo:
Cree que el ayuntamiento hace algo por las personas mayores del barrio?
Cree que el ayuntamiento invierte suficiente en limpieza?
Le parece que las calles tienen suficiente espacio para peatones?
Cree que el ayuntamiento invierte suficientemente en residencias y centros de dia?
Etc.
A preguntas buenistas, respuestas bondadosas. La ñoñería es de un nivel elevado. Nada más lejos de la realidad: la propaganda panfletaria que nos viene de Sant Jaume merecería ciudadanos más contestatarios. Nos encanta algodonizarnos, vivir en un mundo de éter anestésico. Así nos va.