Fuego
Buscando callejuelas escondidas me encontré con esta gran verdad:
SI NO LUCHAS EL AYUNTAMIENTO DESTRUIRÁ TU BARRIO Y SE LO VENDERÁ A LOS RICOS
La otra cara del triunfante Modelo Barcelona, tan peligrosamente exportable. Tenemos un verdadero problema al respecto en esta ciudad.
Parece que amenaza tormenta en Barcelona. El aire desde luego es pre-tormentil... mirad que pinta tiene el nubarrón este desde aquí...
Poble Sec skyscrapers:
Pero a mi no me van a asustar. Ya mismo me calzo mis bambas norfeis viejunas e iré a hacer mi ruta habitual de ir a correr por Montjuïc...
Fueron 9 días de travesía increibles, algo duros en algún momento, pero llenos de satisfacciones la mayoría. Conociendo el Pirineo Occidental. Desde Candanchú hasta el Cabo Higuer, en Hondarribia, siguiendo las marcas roja y blanca. Como no me gustaba la idea de poner la ruta en este blog, abrí un fotoblog con las fotos de la ruta. Problemas técnicos impidieron poder hacer más fotos en los últimos días, pero eso es lo de menos.
Os invito a dar un paseo por el fotoblog y a compartir este pequeño gran viaje clicando justo aquí.
Finalmente fuimos al Festival, tal y como habíamos dicho por aquí. No fue un error ir el sábado pasado, aunque media Catalunya debía estar en el Festival. Mucha más gente que el año anterior (¡colas para entrar a las exposiciones!), pero nos lo montamos bien y esquivamos las aglomeraciones con bastante éxito.
La edición de 2008 sucumbió a las guerras de Irak y Afganistan. Algo triste porqué había un exceso de exposiciones centradas en estos conflictos, lo que al final resultó muy repetitivo. Cuando se repiten los temas, parece que el nivel baje, no porque sea bajo en sí, sino porque se vuelve rutinario. Así se lo dijimos a una chica de la Cámara de Comercio de Perpignan, muy amable y cansada, que a ver si cambian un poco los temas, que África también existe y que no hace falta que haya una guerra para que se hagan buenos reportajes de fotoperiodismo.
Y buen ejemplo de ello fue una de las tres o cuatro exposiciones (no más, en un total de unas cuarenta) que me dejaron verdaderamente impresionado. Seguro que muchos de los que fueron coincidirán conmigo que el reportaje de Christian Poveda sobre los Maras fue de lo mejor que pasó por Perpignan.

Las otras muy buenas exposiciones fueron, una la de Alexandra Boulat resumen de una vida, y por lo tanto para nada monotemática, con muchas fotos de los Balcanes y el Cáucaso, temas que me apasionan.
También estaba el interesante reportaje de Göksin Sipahioglu sobre el mayo del
68 (que a alguna, por razones obvias, le encantó). Éstaba expuesto en el lateral de la espléndida Eglise des Dominicains, una iglesia convertida en sala de exposiciones, magnífica aunque algo escasa de iluminación. Estaba presidida por 4/5 espléndidos y enormes retratos de Pierre Gonnord sobre los gitanos de Perpignan, una comunidad bastante numerosa que habla una especie de catalán/francés/romaní propio y que vive muy cerca de las salas de exposición
principales, en un barrio muy simpático (aunque algo napolitano en su aspecto).
Pero la exposición que más impactó fue la de Paula Bronstein en el Couvent Sainte Claire, la antigua cárcel, sobre Afganistán. No directamente sobre la guerra, sino sobre la sociedad, las mujeres, los niños, los mercados, las calles... en definitiva, sobre la vida que sigue en este país tan sacudido por toda la basura mundial que allí se concentra. Se noitaba que Bronstein amaba ese país, no sólo era un periodista enviado a cubrir un conflicto: sus fotos desprenden fuerza, alma, pasión por sus gentes. Sólo por esa exposición valía la pena acercarse a un Festival que quizás ha flojeado un poco respecto el año pasado. El World Press Photo de este año, a mi entender muy muy flojo.


Cansados pero satisfechos tras el esprint, regresamos a Barcelona algo temprano por la carretera de la costa (Cotlliure, Banyuls, Portbou...). Ah! En cuanto a la comida, este año no fuimos a Les Antiquaires, no teníamos tiempo ni ganas, pero nos sentamos en un localito pequeño y muy bonito, de esos que tanto abundan en Francia, y comimos algunos platillos con un vino de la casa mejor de lo que parecía de antemano. Eso sí, el café nos lo ahorramos: demasiados disgustos nos ha causado ya el pésimo café que hacen en Francia.
Teniendo aquí al lado uno de los mejores festivales del mundo de fotoperiodismo, si no descaradamente el mejor, sería impresentable no acercarse a husmear.

Y como la visita bien merece un buen día, pueden comer en cualquiera de las terrazas que hay en Perpignan, pero si de verdad alguien quiere quedar satisfecho, por recomendar que no quede:
Les Antiquaires
Place Desprès, Perpignan
Tf: (0033)468340658
Callejeando de exposición en exposición es fácil de encontrar, aunque después de elegir alguna de sus recomendaciones en vinos del Languedoc-Roussillon (carta generosa) no es tan secillo encontrar los palacios expositores. El año pasado elegimos un Chateau des Pins, un blanco con algo de crianza que le fue estupendamente al Foie con dulce de Banyuls y a los Pescados al azafrán. Atención al Pastel de miel con chocolates.
Tal como dijimos aquí nos disponíamos a subir al Balaitous. Desafortunadamente, y por un problema familiar, no pudimos ir el sábado a la Gran Facha. Pero lo que hicimos luego en el Balaitous nos dejó más que satisfechos (¡y también exhaustos!). Partimos la subida en 2 días: el primero fue llegar en coche hasta Sallent de Gállego y dejarlo en el embalse de La Sarra. Una subida tranquila hasta Respomuso, el embalse y el refugio, que está a 2.200 mts. El segundo día fue la subida al Balaitous (3.146 mts) por la Brecha Latour y bajada hasta Respomuso a recoger el material y seguir bajando hasta La Sarra. Y coche hasta Barcelona. Las cifras son potentes: 1.700 metros de desnivel en bajada y más de 10h 30' de marcha. Dejamos algunas fotos para que disfruteis de la ascensión.

No hace falta nada más para (intentar) ser feliz. 
A mi amigo Lorenzo, con quien espero, pronto, compratir otra Victoria frente al mar.
¡Apareció detrás de una curva!

Peazo foto de Naza.
Los habitantes de Gran Canaria andan entre tristes y desconcertados. A finales del 2005, los esterotres del ciclón Delta partieron el famoso Dedo de Dios, un femómeno de la naturaleza por su espectacularidad y, dicho sea de paso, la principal atracción turística de Agaete, en la costa noroccidental de la isla.

Este fin de semana pudimos comprobar que el Dedo ha pasado a ser un simple muñón, resultando bastante menos impactante para el ojo humano, tanto del visitante como del local. Algunos insisten en que hay un plan para restauralo tal y como era antes, pero parece improbable. Que se quede como está.
Otro también llamado Dedo de Dios (y van dos) en Maruata, México:

Y la Falaise d'Aval en la Côte d'Albatre, en la Normandía francesa (cerca de Le Havre), que Guy de Maupassant comparó con la trompa de un elefante hundiéndose en el mar:

Son otros Dedos que siguen imperturbables el paso del tiempo hasta el día en que un ciclón tropical (probable en el primero, muy improbable en el segundo) los convierta en quién sabe qué. Simplemente, la naturaleza seguirá su curso.
Actualización:
¡Cómo me podía dejar el dedo de Dyrhólaey, en Islandia!

Gracias Julia por pasármelo.