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Categoría: Pasa página

El peor viaje del mundo

kudeku 20/05/2008 @ 01:06

Siempre que escuchamos adjetivos como el peor, el mayor, el mejor... nuestra curiosidad se pone en alerta para saber de qué se está hablando. El mejor deportista, el peor desastre, el mayor logro superado... nos refieren a algo muy profundo en nosotros: la admiración por los límites. Cherry-Garrard

La primera vez que escuché sobre este libro, El peor viaje del mundo, fue en una entrevista a Paul Theroux en una época en que sus crónicas de viajes por los ferrocarriles de todo el mundo eran una de las novedades editoriales más recientes en España. En esta entrevista, Theroux hablaba de su libro de viaje favoritos. Como los amigos de mis amigos, son mis amigos; el libro favorito de uno de mis autores favoritos, debería ser uno de mis libros favoritos.

Corrí a mi librería de cabecera a comprar un ejemplar de El peor viaje del mundo, de Apsley Gherry-Garrard y empecé a devorarlo para comprobar si los elogios de Theroux eran ciertos. El libro es la crónica de una expedición polar: la epopeya de Scott por vencer el Polo Sur antes que su rival noruego Roald Amundsen. Ya había leído algunas cosas sobre esta carrera, pero lo cierto es que poder conocer más sobre una de las últimas fronteras conquistadas resultaba suficientemente estimulante.

Y lo cierto es que la crónica del desastre de la expedición de Scott es extraordinaria, impecable y magistralmente escrita. Pero no es lo mejor de este libro. Hay una breve historia dentro, un capítulo de menos de un centenar de páginas, El viaje de invierno, en que Cherry-Garrard nos relata una experiencia límite: un viaje invernal de cinco semanas, desde la base de Scott hasta el Cabo Crozier. Realizado por tres hombres (el mismo Garrard, Bowers y Wilson), a oscuras y con el objetivo de encontrar unos huevos de pingüino emperador estamos ante uno de los relatos más alucinantes de la literatura de viajes. Como escribe el propio Theroux en su introducción:Bowers, Wilson y Cherry

Las ochenta páginas de este capítulo son las más angustiosas que he leído jamás en un libro de viajes, y poco tienen que envidiar a la Narración de Arthur Gordon Pym de Edgar Allan Poe en lo que se refiere a describir un tiempo amenazador y a transmitir la sensación de creciente terror.

Hay que leerlo para intentar imaginarlo: cinco semanas a oscuras, con viento constante, arrastrando cada uno un trineo de más de 100 kilos, a temperaturas que oscilaron entre los -45º y los -60º, y todo esto con los equipos y el material que podían disponer en el año 1911. Esta es la crónica de un suicidio anunciado que, sin embargo culminó con un final sorprendente: los tres hombres sobrevivieron para contarlo y fue, de hecho, la única victoria moral conociendo el dramático desenlace de la posterior expedición de Scott al Polo.

El peor viajeHacía varios años que el libro se encontraba agotado, en parte porque, lastimosamente, Ediciones B decidió no continuar apostando por la Biblioteca Grandes Viajeros, una de las mejores colecciones de literatura de viajes que se han editado en España. Pero es una grandísima noticia el conocer que recientemente la misma editorial ha repescado este título para la colección Byblos, en un formato de bolsillo, pero de tapa dura. Y atención porque es una auténtica ganga: el libro vale 5 € según la web de la editorial. No hay ninguna excusa posible para no disfrutarlo.

Desayunos

kudeku 13/05/2008 @ 17:18

DesayunosEn Asesinato en el Comité Central, Montalbán exiliaba temporalmente de Barcelona a Carvalho, mandándole al Madrid de la Transición más dura. Nuestro detective no hacía más que lamentarse amargamente del desierto de porras y churros añorando un más que estimable desayuno a base de pan con tomate, catalana de esa bien trufada, unas aceitunas partidas, un clarete frío en porrón. Cosas suaves. Quizás exageraba Montalbán. Afortunadamente las cosas han cambiado en la capital. Llega a mis manos una novedad de RBA, Desayunos en Madrid de Sara Cucala, con el estimulante subtítulo Del churro al brunch, con lo que no se reniega de lo clásico y a la vez se abraza lo último. El libro es un placer visual en el que encontramos clásicos como Sylkar y sus apetitosas tortillas y el goce de un completo brunch en el hermoso y tranquilo Iroco. Juntos pero no revueltos. Aunque si lo que buscais son los mejores churros, también están...

Los anillos de Saturno

kudeku 09/05/2008 @ 19:49

SebaldHabía escuchado que algunas veces uno no encuentra un libro, sino que es el libro el que le encuentra a uno. Hasta hace poco no había creido demasiado en esta afirmación. Pero hace unos días, moviendo unas estanterías en casa, me "cayó" en las manos un libro que tenía porahí desde hace años, sin leer, que había visto mil veces pero por una cosa o por otra al final nunca había llegado a abrir. Se trata de Los anillos de Saturno, de W.G.Sebald, la edición de Debate que al parecer se encuentra agotada. Es del año 2002, menos antiguo de lo que parece, pero los bordes de las páginas estan amarillentas de la oxidación, y por el tacto parece que tenga más de cuarenta años. Lo abrí, empecé a leer y sin darme cuenta me quedé enganchado. Es posible que, de alguna forma u otra, los libros le escojan a uno, por lo menos de vez en cuando.

I luoghi

kudeku 07/05/2008 @ 10:43

I luoghi

Los amantes de las aventuras del comisario de ficción más famoso de Italia estamos de suerte. Hace un par de años la editorial siciliana Sellerio publicó una guía del universo geográfico novelado por Camilleri, recientemente ampliada. Basada en la serie televisiva de la RAI sobre la vida del comisario, en la guía nos encontramos con Vigàta (Porto Empédocle) y sus alrededores, con el puerto, la comisaría, la Trattoria San Calogero, la casa de Marinella y todos los lugares literarios/reales que configuran las novelas de Montalbano. También se proponen una serie de itinerarios por la geografía de cada una de las novelas. Una suerte para los que viajen a Sicilia.

Abejas

kudeku 07/05/2008 @ 09:50

Nada mejor que empezar este blog con una foto del panal con el que me encontré hace unos días en la casa del Montseny. Recuerdo como de crío cada año nos visitaban estas amigas durante la primavera y, tras llevárselas un apicultor, teníamos miel casera durante unos días. Desde hacía algunos años no habían vuelto, dicen que por una extraña enfermedad que ha reducido la población de abejas. Por ello, el hecho de que hayan vuelto es una gran noticia.

abejasUn gran panal, atiborrado de abejas
que vivían con lujo y comodidad,
mas que gozaba fama por sus leyes
y numerosos enjambres precoces,
estaba considerado un gran vivero
de las ciencias y la industria.
No hubo abejas mejor gobernadas,
ni más veleidad ni menos contento:
no eran esclavas de la tiranía
ni las regía loca democracia,
sino reyes, que no se equivocaban,
pues su poder estaba circunscrito por leyes. (...)

Bernard Mandeville: La fábula de las abejas